La Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, dependiente de la Universidad de Buenos Aires, denunció la aparición de un grafiti con amenazas de tiroteo dentro de sus instalaciones. El mensaje, que encendió la alarma en la comunidad educativa, forma parte de una serie de episodios similares registrados en distintos puntos del país en las últimas semanas.
Según informó la institución a través de un comunicado oficial, la pintada fue calificada como “un contenido que promueve discursos de odio, discriminación y amenazas”. Aunque no se precisó el lugar exacto dentro del edificio, la imagen circuló rápidamente en redes sociales.
En el grafiti podía leerse: “Viernes 16 los vamos a matar, tiroteo CECAP en serio”, escrito con tinta negra sobre una pared. El hecho ocurrió en el tradicional colegio ubicado en el barrio porteño de Recoleta.
Preocupación por amenazas similares en todo el país
El caso del Carlos Pellegrini no es aislado. En el último mes se reportaron situaciones similares en al menos 12 escuelas de distintas provincias, incluyendo la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Chubut y Neuquén.
Estos mensajes suelen incluir una fecha concreta y advertencias para que los estudiantes no asistan a clases, lo que generó preocupación en autoridades educativas y familias. La seguidilla de amenazas ocurre poco después de un hecho trágico: el asesinato de un menor en una escuela de San Cristóbal, Santa Fe.
El comunicado del Pellegrini
Desde la conducción del colegio expresaron un “rechazo absoluto y categórico” a este tipo de manifestaciones. “No solo infringen nuestros reglamentos, sino que atentan directamente contra los valores de respeto, diversidad e inclusión que son el pilar fundamental de nuestra institución”, señalaron.
Asimismo, indicaron que ya se implementaron medidas preventivas para reducir posibles conflictos. Entre ellas, se destacan talleres, espacios de trabajo con estudiantes y dispositivos de intervención a cargo del equipo de tutorías.
Las autoridades también remarcaron que continuarán reforzando contenidos vinculados a la convivencia, la ciudadanía y la prevención de la violencia y el bullying, además de promover espacios de escucha activa para los alumnos.
Investigación judicial y posible reto viral
Los grafitis ya fueron documentados y eliminados, mientras que las autoridades avanzan en la investigación para determinar el origen de las amenazas.
En varios casos recientes, la Justicia intervino con allanamientos en domicilios de estudiantes para identificar a los responsables. Por el momento, una de las principales hipótesis es que se trate de un reto viral difundido entre jóvenes a través de redes sociales, aunque no se descarta ninguna línea investigativa.
El episodio vuelve a poner el foco en la seguridad escolar y en el impacto de los discursos violentos en entornos educativos, un tema que preocupa cada vez más a la comunidad educativa en todo el país.